
¿Quién no tuvo un amor de verano alguna vez? Creo que todos y muchas veces también hemos sufrido por los desapegos de estos amores.
Hace una década o un poco más, un amor de verano era sencillamente eso... Duraba lo que alcanzaba nuestro período de vacaciones y luego la relación se terminaba cuando volvíamos a nuestro lugar de origen.
En algunos casos, la pareja trataba de mantener el contacto vía postal, lo cual era casi terrible porque los servicios postales casi siempre dieron que desear.
Hoy en día, el contacto es mucho más fluido gracias a la Internet y los teléfonos celulares, por lo cual se hace más fácil continuar, aunque sea, una relación a distancia o un mero contacto con quien supo hacernos pasar un romántico y hermoso verano.
Un amor de verano es único y nunca se olvida, pero para que prospere, no tenemos más que buscar las formas de mantener el contacto fluido para que esta relación pueda mantenerse en el tiempo y tal vez convertirse en una relación bien puesta y plantada.
Para eso, el email, los mensajeros instantáneos y los teléfonos celulares se convierten en nuestros aliados más seguros.
Tenemos que tener en claro una cuestión y es que desde el vamos, tenemos que plantear esta relación claramente con la otra parte. Si la otra parte está de acuerdo en que prospere, pues bien, haremos todo lo posible para que sea así, pero si la otra parte solamente quiere un romance de verano "a la antigua" no queda otra cosa que disfrutar el momento y luego volver a empezar, después de las vacaciones.
Tener en claro estas cuestiones hacen que evitemos, dentro de lo posible, un dolor por la separación o por el sentimiento del abandono.
A disfrutar lo que queda de las vacaciones y del amor que ellas nos puedan traer.
Te invitamos a ver el reportaje que prepararon el equipo de el Navo hacer de lo que piensa la gente del amor de verano.


